La Empresa En el año 1984, la familia Marconetti, de larga trayectoria en la molinería argentina, funda Molinos Harineros Clabecq, en la localidad de Tandil. En esta zona agrícola por excelencia, apoyándose en una cuidada selección de los trigos adquiridos, Clabecq inicia sus actividades en con el objetivo preciso de desarrollar sus diversos productos.
Historia En el año 1984, la familia Marconetti, de larga trayectoria en la molinerìa argentina, funda Molinos Harineros Clabecq, en la localidad de Tandil, al sur de la Prov de Bs As. En esta zona agrìcola por excelencia, apoyándose en una cuidada selección de los trigos adquiridos, Clabecq inicia sus actividades en un predio del Parque Industrial con el objetivo preciso de desarrollar sus diversos productos (harinas 000, 0000, semolìn, y derivados) prestando estricta atención a la calidad en todos los pasos de la cadena de producción.

De a poco, pero en forma constante, la clientela se incrementa debido a la buena recepción de sus harinas, llegando al año 1996 donde pasa a incorporarse al Grupo Campodònico, de centenaria tradición en la industria harinera. Este paso permite a Clabecq mejorar aún mas sus laboratorios de control de calidad, su logística, su infraestructura y su monitoreo permanente de todas las etapas de elaboración y comercialización.
En el año 2009 se empieza gestar la idea de transformar el molino de 110 tn diarias para llevarlo a 180 tn diarias. Para ello se comenzó con la construcción del nuevo edificio de embolse, incrementando la capacidad de silos de productos y la compra de nuevas embolsadoras y cintas para la carga de camiones.

A finales del 2012 el edificio de embolse  logra superar el límite de 350/380 bolsas por hora para llegar a 860 bolsas por hora, con una cinta retráctil y de carga a granel instalada y en pleno funcionamiento, todo elevado sobre la circulación de los camiones.Al mismo tiempo, se encargó la nueva ingeniería a la firma Suiza Bühler, con la compra de nuevos bancos de cilindros y maquinaria adicional.

Llegamos así al año 2014, que encuentra a Clabecq cumpliendo sus primeros treinta años, con una consolidación importante de su cartera de clientes de Capital Federal, GBA e interior del país. La nueva etapa permitirá que el molino sea totalmente nuevo, lo cual le otorga la posibilidad de alcanzar un mayor rinde de molienda, muy superior al que se tenía previsto en la primera etapa del proyecto, como también una mejor calidad de sus productos ya que son todas maquinarias de última generación y manejadas por sus correspondientes PLC sistematizadas y con muy bajo costo de mantenimiento. El resultado del compromiso con el cliente, seriedad y responsabilidad en sus distintas áreas de trabajo, posiciona a Clabecq como una empresa moderna y afianzada en el mercado local de harinas, preparada para los desafíos que vendrán los próximos años, y con las ganas de seguir creciendo y ayudando a crecer a nuestros clientes. Nuestra máxima satisfacción es el reconocimiento de ellos a la calidad y servicio Clabecq en harinas.

Ir Arriba